Bar Posada San Borondón – Morro Jable
AtrásEl Bar Posada San Borondón se presenta como una opción gastronómica en Morro Jable, situado en la Plaza Cirilo López, número 8, un emplazamiento que lo aleja del bullicio de la primera línea de playa para ofrecer un ambiente potencialmente más tranquilo. Este establecimiento, que opera como bar de tapas y restaurante, ha generado un volumen considerable de opiniones, dibujando un panorama complejo con experiencias muy polarizadas que merecen un análisis detallado para cualquier comensal que esté considerando una visita.
A primera vista, el local atrae por su estética. La decoración, descrita por varios clientes como de estilo vintage, con un uso prominente de maderas y azulejos, crea una atmósfera acogedora y tradicional. Dispone de una terraza que, según los comentarios, se convierte en un lugar con un ambiente especialmente agradable durante las noches, ideal para disfrutar de una cena al aire libre. El servicio es, de manera casi unánime, uno de sus puntos más fuertes. Tanto en las reseñas más entusiastas como en las más críticas, se destaca la amabilidad, el encanto y la atención del personal, un factor que indudablemente suma puntos a la experiencia global del cliente.
La cara amable de la cocina: Platos que conquistan
Una parte significativa de los comensales que han pasado por sus mesas se deshacen en elogios hacia su propuesta culinaria. La carta se centra en el tapeo y platos de la cocina canaria y española. Entre los más aclamados se encuentran las croquetas de pulpo, una elaboración que parece haber dejado una impresión muy positiva. Los mejillones con mojo son otro de los platos estrella, combinando un producto del mar con una de las salsas más emblemáticas de las islas. El atún, preparado con una costra de pistacho, y el pulpo, del que se destaca tanto su sabor como el generoso tamaño de la ración, son también mencionados repetidamente como opciones excelentes.
Muchos consideran que este es uno de los mejores restaurantes en Morro Jable para quienes buscan algo más que la oferta turística estándar. Se valora su intento por ofrecer platos elaborados frente a opciones más sencillas como la pizza. La relación calidad-precio es otro de los aspectos positivos recurrentes; un cliente detalló que una comida para dos personas, incluyendo dos tapas, pan y bebida, tuvo un coste de 26€, una cifra que muchos considerarían razonable. Platos como las albóndigas o las papas también reciben buenas críticas, consolidando una oferta de tapeo que, para muchos, es de alta calidad y muy satisfactoria.
La controversia en los fogones: Acusaciones de inconsistencia
Sin embargo, no todas las experiencias son tan positivas. Una crítica muy dura y detallada pone sobre la mesa un problema grave de inconsistencia y, según la acusación, de falta de honestidad en la cocina. Este cliente relata una experiencia decepcionante de principio a fin. Menciona unas berenjenas con miel excesivamente aceitosas, unos huevos rotos con un jamón serrano de calidad de supermercado y unas papas arrugadas que llegaron crudas a la mesa. Si bien un plato de carne de cochino fue calificado como comestible, la guarnición de patatas fritas volvió a presentar problemas, descritas como blandas y quemadas.
El punto más alarmante de esta crítica se centra en dos raciones de "pollo Kentucky". Según el relato, el pollo llegó crudo en el primer intento. Tras devolverlo a cocina y recibirlo de nuevo, los comensales lo identificaron como un producto congelado de supermercado, concretamente el "pollo crispy" de Mercadona. Esta acusación es extremadamente seria, ya que implica vender un producto pre-cocinado y de bajo coste a precio de restaurante, algo que el cliente calificó de "broma" y "estafa". Es crucial señalar que, a pesar de la desastrosa experiencia con la comida, este mismo cliente salvó de la quema al personal de sala, reconociendo su amabilidad en todo momento. Esta dicotomía entre un servicio atento y una cocina deficiente es un patrón que puede ser desconcertante.
¿Qué esperar realmente del Bar Posada San Borondón?
Analizando el conjunto de la información disponible, tanto la facilitada como la investigada, se perfila un restaurante con dos caras muy distintas. Por un lado, la mayoría de las casi 420 opiniones le otorgan una valoración notable, consolidando una media de 4.4 sobre 5. Esto sugiere que la experiencia mayoritaria es positiva. Los puntos fuertes son claros: un servicio excelente, un ambiente agradable y una serie de platos, principalmente de pescado fresco y marisco, que son consistentemente elogiados.
Por otro lado, la existencia de críticas tan específicas y graves sobre la calidad y el origen de ciertos productos no puede ser ignorada. El hecho de que se señale directamente a productos de supermercado en platos como los huevos rotos o el pollo frito indica un riesgo real de encontrarse con una calidad muy por debajo de lo esperado. Podría tratarse de un problema de consistencia, donde la calidad varía dependiendo del día, del cocinero de turno o del plato que se elija.
- Lo positivo: El servicio amable, la atmósfera vintage, la terraza y platos específicos como las croquetas de pulpo, los mejillones, el atún y el pulpo. Buena opción para comer en Morro Jable si se busca un tapeo diferente.
- Lo negativo: Riesgo de inconsistencia en la cocina. Acusaciones serias sobre el uso de ingredientes pre-cocinados de supermercado en algunos platos. Platos como las berenjenas, los huevos rotos o el pollo frito han sido el foco de las peores críticas.
Para un potencial cliente, la recomendación sería acercarse con una estrategia. Parece sensato optar por aquellos platos que reciben elogios de forma constante, como el marisco y las especialidades de la casa. Quizás sea prudente evitar las frituras más genéricas o aquellos platos que son más susceptibles de ser elaborados con productos procesados. El establecimiento ofrece la posibilidad de reservar y cuenta con opciones para vegetarianos, abriendo su abanico a distintos tipos de público. Opera en un horario amplio, de 12:30 a 22:30, cubriendo tanto el almuerzo como la cena, aunque cierra los jueves, un dato a tener en cuenta para planificar la visita.