Bar Martinez
AtrásUn Templo de la Comida Casera Asturiana
El Bar Martínez, también conocido por muchos como Casa Zapateiro, se ha consolidado como una parada casi obligatoria para quienes buscan una experiencia culinaria auténtica en el occidente de Asturias. Lejos de los lujos y las decoraciones modernas, este establecimiento ubicado en La Roda, una pequeña parroquia a unos diez minutos en coche de Tapia de Casariego, basa su reputación en tres pilares fundamentales: porciones extraordinariamente generosas, una calidad de comida casera innegable y una relación calidad-precio que desafía cualquier expectativa. Quienes lo visitan no buscan un ambiente sofisticado, sino el sabor genuino de la cocina tradicional, esa que evoca recuerdos de las comidas familiares de antes.
La propuesta gastronómica gira en torno a un potente menú del día, que es el verdadero protagonista. Los clientes habituales y los viajeros que llegan por recomendación saben que aquí se viene a comer bien y en abundancia. La estructura es clásica: un primer plato, un segundo, postre, bebida y café. Sin embargo, la ejecución es lo que lo diferencia. Los primeros platos suelen ser guisos de cuchara contundentes, servidos directamente de la cazuela de barro en la mesa para que cada comensal se sirva a su gusto, una práctica que ya es una seña de identidad del lugar. Platos como las fabes pintas con chorizo, morcilla y panceta, un guiso de guisantes memorable o una sopa de cocido con sabor a hogar son habituales en la oferta.
Lo Bueno: Calidad, Cantidad y Trato Cercano
El punto más fuerte del Bar Martínez es, sin duda, su cocina. La materia prima es de calidad y la preparación respeta las recetas de toda la vida. Entre los segundos, es común encontrar opciones como la merluza fresca, el picadillo con patatas o un entrecot, todos ellos elogiados por su sabor y punto de cocción. Los postres no se quedan atrás, con clásicos caseros como el arroz con leche, el flan de huevo o el flan de queso que ponen el broche de oro a una comida copiosa.
Otro aspecto universalmente aplaudido son las raciones. La palabra "abundante" se queda corta para describir la cantidad de comida que se sirve. Es una práctica habitual que los clientes se lleven la comida sobrante, algo que el personal gestiona con total normalidad. Esta generosidad, combinada con un precio muy ajustado (que según la temporada y el día puede rondar entre los 18€ de lunes a viernes y los 23€ los fines de semana), convierte la visita en una de las mejores opciones para comer bien y barato en la zona. El servicio es otro de sus grandes valores. El trato es descrito como cercano, amable, profesional y muy atento, haciendo que los comensales se sientan cómodos y bien atendidos, como si estuvieran comiendo en casa de unos amigos.
Lo Malo: Aspectos a Tener en Cuenta Antes de Ir
A pesar de sus numerosas virtudes, existen ciertos inconvenientes que cualquier potencial cliente debe conocer. El primero y más importante es su popularidad. Conseguir mesa sin reserva previa, especialmente durante los fines de semana o en temporada alta, es prácticamente imposible. El local es pequeño, con pocas mesas en el interior y una terraza limitada, por lo que es imprescindible llamar con antelación para asegurar un sitio. La espera puede ser larga para quienes llegan sin haber reservado.
Por otro lado, la estética del local es la de un bar de pueblo tradicional, sin pretensiones. Quienes busquen un entorno elegante o una decoración cuidada no lo encontrarán aquí. Es un lugar funcional, centrado exclusivamente en la comida y el servicio. Además, su ubicación en La Roda implica que es necesario desplazarse en coche desde núcleos turísticos como Tapia de Casariego o Ribadeo, un pequeño trayecto que, aunque corto, debe ser planificado. Finalmente, alguna opinión aislada ha señalado que la calidad ha podido verse afectada por la fama creciente o el uso de ciertos ingredientes como colorantes en algunos platos, aunque estas críticas son minoritarias frente a la abrumadora mayoría de reseñas positivas.
Recomendaciones
El Bar Martínez - Casa Zapateiro es uno de esos restaurantes con encanto auténtico, donde la sustancia prima sobre la forma. Es el lugar ideal para comensales con buen apetito que valoren la cocina asturiana más pura y una atención familiar. No es una opción para una cena romántica o una comida de negocios que requiera un ambiente refinado, sino una experiencia gastronómica genuina y contundente.
Si decides visitarlo, la recomendación es clara: reserva con varios días de antelación, ve con hambre y prepárate para disfrutar de platos típicos servidos con generosidad. Es una visita que no defrauda a quien sabe lo que va a buscar: una de las mejores representaciones de la comida casera del occidente asturiano.