Bar & Cafetería – Jardín De Cactus
AtrásIntegrado dentro de la última gran obra de César Manrique en Lanzarote, el Bar & Cafetería del Jardín de Cactus se presenta como una parada gastronómica casi obligada para los visitantes de este centro. No es un restaurante independiente, sino el complemento culinario a una experiencia artística y botánica, un factor que define tanto sus mayores aciertos como sus puntos más controvertidos.
Una Propuesta Gastronómica Singular
El principal atractivo de este establecimiento es, sin duda, su originalidad. La carta se atreve a incorporar el ingrediente que da nombre y vida a todo el recinto: el cactus. Esta audacia se materializa en platos típicos con un giro inesperado que capta la atención de los comensales. Las croquetas de cactus son el plato estrella, descrito por muchos visitantes como sorprendentemente meloso y sabroso. Otro de los platos más recomendados es la hamburguesa de cactus, una opción que se aleja de lo convencional y ofrece una nueva textura y sabor. La oferta se complementa con creaciones como el hummus de garbanzos y nopalitos o tablas de quesos locales acompañadas de mermelada de tuno indio, demostrando un esfuerzo por fusionar la comida canaria con el entorno temático.
Además de estas especialidades, el menú incluye opciones más tradicionales para satisfacer a todos los públicos, como las clásicas papas arrugadas, que junto a una cerveza local, completan una auténtica experiencia culinaria canaria. El hecho de ofrecer servicio de desayuno, brunch, almuerzo y cena lo convierte en un lugar versátil para cualquier momento de la visita.
Lo Bueno: Vistas, Servicio y Originalidad
Comer en este lugar es disfrutar de un valor añadido incalculable: el entorno. Las mesas ofrecen vistas directas al impresionante anfiteatro botánico creado por Manrique, permitiendo a los clientes seguir inmersos en la belleza del jardín mientras descansan. Es un lugar perfecto para resguardarse del sol sin desconectar del paisaje.
El servicio es otro de los puntos fuertemente positivos destacados en las opiniones. Numerosos clientes describen al personal como amable, atento y ágil. Menciones específicas a la amabilidad y buenas recomendaciones de algunos empleados, como una camarera llamada Esmeralda, sugieren un trato cercano y profesional que mejora notablemente la percepción general del servicio.
- Ubicación privilegiada: Comer con vistas al Jardín de Cactus es el principal atractivo.
- Gastronomía creativa: La inclusión del cactus en platos como croquetas y hamburguesas es un factor diferencial.
- Atención al cliente: El personal recibe elogios consistentes por su amabilidad y eficiencia.
Lo Malo: Precios y Gestión de Afluencia
A pesar de sus muchas virtudes, el establecimiento no está exento de críticas, lo que se refleja en una calificación general que, aunque positiva, no es sobresaliente. El principal punto de fricción suele ser el precio. Al estar ubicado dentro de uno de los centros turísticos más importantes de Lanzarote, los costes son más elevados que en un restaurante promedio de la zona. Un ejemplo concreto es el precio de la ración de croquetas (cinco unidades) que ronda los 8€, un coste que algunos visitantes consideran excesivo para la cantidad ofrecida.
Otro aspecto a considerar es la gestión de la afluencia. Al ser la única opción para comer dentro del recinto, en horas punta puede llegar a estar muy concurrido. Esto puede derivar en esperas para conseguir mesa o en un servicio que, aunque amable, puede verse ralentizado por el volumen de trabajo. Es una cafetería pensada más para una comida ligera o unas tapas durante la visita que para un almuerzo pausado y elaborado, lo que puede no cumplir las expectativas de quienes buscan una experiencia de restaurante más formal.
¿Merece la Pena?
El Bar & Cafetería del Jardín de Cactus es mucho más que un simple lugar dónde comer en Guatiza; es una extensión de la visita artística. Su principal valor reside en la oportunidad de probar platos únicos en un entorno espectacular. Es una parada muy recomendable para aquellos visitantes que deseen completar su recorrido con una experiencia gastronómica original y diferente. Sin embargo, es importante que los potenciales clientes ajusten sus expectativas: no es un lugar para buscar un menú del día económico, sino para disfrutar de un capricho culinario en un entorno privilegiado, asumiendo que el precio va en consonancia con la exclusividad de la ubicación.