Inicio / Restaurantes / Asador La Taberna de Vicente
Asador La Taberna de Vicente

Asador La Taberna de Vicente

Atrás
C. Capitán Palacios, 2, 39009 Santander, Cantabria, España
Bar Bar restaurante Parrilla Restaurante Restaurante de cocina española
9 (1163 reseñas)

El Asador La Taberna de Vicente es una institución con casi cinco décadas de historia en Santander, un negocio familiar ahora en manos de la segunda generación que ha sabido mantener el foco en lo esencial: la calidad del producto. Este restaurante se presenta como una taberna tradicional, de las de toda la vida, pero encierra una sorprendente estructura de tres plantas, cada una con su propio carácter, desde la animada barra en la planta baja hasta comedores más formales con vistas al puerto y al barrio pesquero.

La especialidad de la casa: la parrilla

La propuesta gastronómica de La Taberna de Vicente es clara y directa, centrada en una carta breve pero contundente donde la parrilla de carbón de encina es la protagonista indiscutible. Dos platos brillan con luz propia y son el principal reclamo para locales y visitantes: el chuletón de vaca vieja y el rape negro a la brasa. La carne, principalmente de raza frisona, es seleccionada por su alta infiltración de grasa, que garantiza un sabor y una jugosidad excepcionales tras pasar por las brasas. Muchos comensales describen la experiencia como espectacular, con una carne tierna que se deshace en la boca, jugosa y con un profundo sabor que denota un producto bien escogido y tratado con maestría.

El otro pilar del asador es el pescado a la brasa, con el rape negro como estandarte. Un producto fresco, proveniente de la lonja cercana, que se prepara de forma sencilla para respetar su sabor y textura. Las opiniones sobre este plato son consistentemente positivas, destacando su punto de cocción perfecto y la calidad del pescado.

Entrantes y acompañamientos: calidad con matices

Para abrir el apetito, la oferta se mantiene en la misma línea de calidad. El pulpo a la brasa es uno de los entrantes más elogiados, con ese característico toque ahumado de la parrilla que realza su sabor. Otros entrantes como la cecina de calidad, los pimientos rojos asados o una sencilla pero sabrosa ensalada de tomate de Cantabria suelen recibir buenas críticas. Todo ello acompañado de patatas fritas caseras que complementan a la perfección los platos principales. No obstante, es en este punto donde surgen las principales controversias que un potencial cliente debe conocer.

Los puntos débiles: precios de los complementos y opiniones dispares

A pesar de la alta valoración general, no todas las experiencias son perfectas. El punto más conflictivo, y que se repite en diversas opiniones, es el precio de los acompañamientos. Varios clientes han manifestado su sorpresa al recibir la cuenta, considerando "abusivo" el coste de elementos como una ensalada simple de tomate y rúcula, cobrada a casi 15 euros, o un pimiento asado para acompañar la carne por 14 euros. Este detalle es importante, ya que puede incrementar considerablemente el presupuesto final de la comida, llevando a situaciones donde una pareja puede superar los 150 euros y, según alguna crítica, salir con la sensación de no haber comido en abundancia.

Otro aspecto con opiniones encontradas es, sorprendentemente, el plato estrella: el chuletón de vaca vieja. Mientras la mayoría lo califica de sublime, algunos clientes han encontrado la carne "normalita", más parecida a ternera que a vaca con la maduración esperada, y con una presentación que califican de "peculiar". Esta disparidad de criterios sugiere que, aunque el estándar de calidad suele ser alto, pueden existir inconsistencias. Una crítica constructiva mencionada por un comensal es la ausencia de una parrilla de mesa, un detalle que permitiría a cada persona ajustar el punto final de la carne a su gusto personal, algo que otros asadores sí ofrecen.

Servicio y ambiente: la cara amable del restaurante

Donde sí parece haber un consenso unánime es en la calidad del servicio. El trato al cliente es descrito como impecable, excelente y muy atento. El personal, con profesionales como Emilio al frente, es conocido por asesorar bien a los comensales tanto en la elección de los platos como en el maridaje con el vino, contribuyendo a una experiencia general muy positiva. El ambiente de taberna clásica, distribuida en varios niveles, aporta un encanto especial que muchos valoran. Dada su popularidad, es altamente recomendable reservar mesa con antelación para asegurar un sitio.

final

Asador La Taberna de Vicente se ha ganado a pulso su reputación como uno de los restaurantes donde comer carne y pescado de alta calidad en Santander. Su apuesta por un producto excelente y un servicio profesional es innegable. Sin embargo, el potencial cliente debe acudir conociendo la estructura de precios completa. Los platos principales tienen un coste acorde a su calidad, pero es fundamental prestar atención al precio de los acompañamientos y entrantes para evitar sorpresas en la cuenta final. Es un lugar ideal para quienes priorizan la calidad de la materia prima y un servicio atento, pero puede no ser la opción más adecuada para quienes buscan una relación cantidad-precio más ajustada.

Otros negocios que podrían interesarte

Ver Todos