Restaurante VIVOOD
AtrásIntegrado en la singular propuesta del VIVOOD Landscape Hotel, en el Valle de Guadalest, se encuentra su restaurante, un espacio gastronómico que busca ser el reflejo culinario del paisaje y la calma que lo envuelve. Es importante señalar desde el principio una de sus características más definitorias: aunque está abierto a visitantes externos con reserva previa, su principal enfoque es servir a los huéspedes del hotel, convirtiendo la experiencia en un complemento casi indisociable del alojamiento. Esta concepción crea un ambiente de exclusividad y coherencia con la filosofía de evasión del complejo.
La oferta culinaria se cimenta en una filosofía de cocina de autor, con un profundo respeto por el producto local y de temporada. Bajo la dirección de la chef Tania Soriano, la propuesta busca conectar con la esencia del entorno alicantino, fusionando técnica e innovación. Esto se traduce en platos donde la presentación es meticulosa y el sabor, protagonista. Los comensales destacan creaciones como la cecina de ciervo, el tartar de atún rojo o el solomillo de vaca madurada, que demuestran un alto nivel técnico y una materia prima de calidad. Otros platos como las gambas con espuma, la lubina salvaje o una sorprendente berenjena asada con toques agridulces reciben elogios constantes, posicionando la carta de restaurante a un nivel muy alto.
La experiencia en sala: luces y sombras
Uno de los pilares del restaurante es, sin duda, el servicio de restaurante. Las opiniones de los clientes coinciden de forma casi unánime en la profesionalidad, amabilidad y atención del personal. El equipo de sala es frecuentemente descrito como dedicado y atento, cuidando detalles como el cambio de cubiertos con cada pase y ofreciendo recomendaciones acertadas que enriquecen la velada. Este trato cercano y profesional es un valor añadido fundamental que eleva la percepción general de la cena.
El ambiente contribuye a crear una atmósfera especial, descrita por muchos como acogedora y muy romántica, ideal para una cena romántica. Las impresionantes vistas al valle durante el día son un espectáculo. Sin embargo, al llegar la noche, esta atmósfera se transforma. Algunos clientes señalan que la iluminación del comedor resulta excesivamente tenue, describiendo el ambiente como "muy oscuro", lo cual puede dificultar la apreciación visual de los platos para ciertos comensales, un detalle a considerar en una propuesta de alta cocina donde la estética es clave.
Análisis del menú: variedad y costes adicionales
La estructura del menú para los huéspedes alojados suele incluir un entrante, un plato principal y un postre. Si bien la calidad es alta, un punto de fricción recurrente es la presencia de suplementos en una cantidad significativa de platos de la carta. Este sistema puede resultar confuso y llevar a que el coste final de la cena se incremente de manera notable sobre el precio base de la estancia, algo que algunos visitantes no esperan.
Aunque la oferta es de gran calidad, algunas voces, sobre todo en reseñas con más antigüedad, apuntaban a una posible falta de variedad, sugiriendo la incorporación de más tipos de arroces o panes para enriquecer la propuesta. Si bien la carta actual muestra creatividad, para estancias de varias noches, algunos clientes podrían echar en falta una mayor rotación o amplitud en las opciones sin suplemento. No obstante, la calidad de la comida española y la cocina mediterránea que se sirve es indiscutible.
El desayuno: un punto fuerte indiscutible
Si la cena genera un debate equilibrado entre sus fortalezas y áreas de mejora, el desayuno se erige como una de las joyas de la experiencia VIVOOD. Calificado de forma consistente como "espectacular" y "completísimo", se aleja del típico buffet. Se presenta en una bandeja con una cuidada selección de productos dulces, salados, fruta y yogur, que se puede complementar con platos calientes como huevos al gusto. La posibilidad de repetir sin coste adicional es un detalle muy apreciado que garantiza empezar el día con una sensación de abundancia y calidad, dejando un recuerdo muy positivo en los huéspedes.
sobre el Restaurante VIVOOD
El restaurante de VIVOOD es una propuesta gastronómica sólida y de alto nivel, perfectamente alineada con el concepto de lujo y desconexión del hotel. Su mayor fortaleza reside en la excelente calidad de su producto, la cuidada ejecución de los platos y un servicio en sala que roza la perfección. Es un lugar ideal para quienes buscan dónde comer en un entorno exclusivo y con unas vistas privilegiadas. Sin embargo, los potenciales clientes deben ser conscientes de ciertos aspectos: la política de suplementos en la carta puede encarecer la experiencia, y la iluminación nocturna puede no ser del agrado de todos. Es, en definitiva, una pieza central de la vivencia VIVOOD, que brilla con especial intensidad en sus desayunos y en el trato humano de su personal, aunque con pequeños matices que impiden que la experiencia sea redonda para el 100% de los visitantes.