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Quinto Cecilio Restaurante

Quinto Cecilio Restaurante

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Urbanización Quinto Cecilio Parcela 105, 06411 Medellín, Badajoz, España
Cafetería Restaurante Sala de banquetes
9 (3977 reseñas)

Quinto Cecilio Restaurante se presenta como una propuesta gastronómica que busca destacar en Medellín, Badajoz, no solo por su cocina sino por un emplazamiento decididamente privilegiado. Ubicado en una colina, el establecimiento forma parte de un complejo rural que también incluye hotel y apartamentos, ofreciendo a sus comensales una de las panorámicas más codiciadas de la zona, con vistas directas al castillo medieval y al río Guadiana. Esta característica es, sin duda, su mayor baza y un punto de atracción constante mencionado por quienes lo visitan.

La experiencia gastronómica en su terraza se convierte en uno de los principales argumentos a su favor. Comer o cenar con ese telón de fondo es un valor añadido innegable. Las opiniones positivas frecuentemente giran en torno a este aspecto, describiendo el paisaje como "precioso" y las vistas como "espectaculares", hasta el punto de considerarlo una parada obligatoria en la localidad. Este entorno parece potenciar el disfrute de la oferta culinaria, que se centra en la comida tradicional de Extremadura con toques de modernidad y alta cocina, liderada por el chef Julio César Lospitao.

La cara amable: Cuando la cocina y el servicio acompañan al paisaje

En sus mejores días, Quinto Cecilio logra alinear su propuesta culinaria con la magnificencia de su ubicación. Los clientes satisfechos hablan de una notable calidad en los productos y elaboraciones que sorprenden gratamente. Platos como el "salmorejo especial" o el "crujiente de boletus y trufa", calificado de original y delicioso, demuestran la capacidad de la cocina para ofrecer creaciones memorables. La carta, que se puede consultar online, revela una apuesta por productos de la tierra con Denominación de Origen y una sección dedicada a los arroces que, según la Guía Repsol, son una de sus especialidades, como el de bogavante o el de pollo de corral. Esta calidad se ve respaldada por un servicio que muchos describen como rápido, amable y atento, creando una atmósfera de lujo y placer que invita a repetir.

La estructura del negocio, que también funciona como hotel rural, añade un extra de comodidad para quienes desean una inmersión completa, combinando la estancia con la oferta del restaurante. Esta sinergia es un punto fuerte para atraer turismo y organizar eventos o celebraciones, aprovechando sus salones y la versatilidad del complejo.

Las sombras: Inconsistencia y una relación calidad-precio cuestionada

Sin embargo, la experiencia en Quinto Cecilio no es unánimemente positiva, y emergen críticas significativas que dibujan un panorama más complejo. El principal punto de fricción es la relación calidad-precio. Con un nivel de precios catalogado como elevado (entre 35€ y 60€ por persona según la Guía Repsol), las expectativas de los comensales son altas, y no siempre se ven cumplidas. Varios testimonios reflejan una profunda decepción, con clientes que, tras desembolsar sumas considerables, como una cuenta de casi 600 euros para un grupo, sienten que la comida, a excepción de platos puntuales como el marisco, fue "muy normal" y no justificaba el gasto.

Esta percepción se agrava por una aparente inconsistencia en la cocina. Un cliente relata cómo, tras una visita extraordinaria años atrás en la que disfrutó de un memorable arroz con bogavante, su regreso fue una "decepción mayúscula". La comida en esta segunda ocasión fue descrita como "normalita", "poco elaborada" y "salada", muy lejos de lo que el precio y la reputación del lugar sugieren. Este tipo de experiencias genera dudas sobre la fiabilidad de la cocina, que parece oscilar entre la excelencia y la mediocridad.

Detalles que marcan la diferencia, para bien y para mal

El servicio también muestra esta dualidad. Mientras algunos clientes alaban la amabilidad y profesionalidad del personal, otros reportan un trato "desordenado" o incluso "crosero" por parte de algún camarero. Los tiempos de espera, especialmente para los postres, también han sido motivo de queja, enturbiando la experiencia global. A esto se suman problemas de confort en las instalaciones. Un relato particularmente llamativo es el de un grupo de comensales que pasó "muchísimo frío" en uno de los salones durante una celebración, hasta el punto de tener que ponerse los abrigos para poder terminar de comer. Este tipo de fallos estructurales o de climatización son inaceptables en un restaurante de esta categoría y precio.

Incluso en las reseñas positivas, se deslizan críticas constructivas, como el precio "un poco elevado" de los postres, un detalle que, sumado al coste del servicio de pan (indicado en la carta como "Pan Gourmet" a 2,50€ por persona), puede engrosar la cuenta final de manera inesperada.

Veredicto: Un lugar de contrastes

En definitiva, Quinto Cecilio es un restaurante de contrastes. Su principal y indiscutible activo son sus impresionantes vistas, que proporcionan un marco incomparable para cualquier comida o cena. Cuando la cocina está a la altura y el servicio es eficiente, la experiencia puede ser sublime y justificar su posicionamiento como uno de los lugares dónde comer en Badajoz para una ocasión especial. Sin embargo, los potenciales clientes deben ser conscientes de los riesgos. La inconsistencia en la calidad de la comida y el servicio, junto con un nivel de precios elevado, puede llevar a una experiencia decepcionante donde el valor percibido no se corresponde con el coste. Es una opción a considerar si se prioriza el entorno por encima de todo, pero con la advertencia de que la experiencia gastronómica puede no alcanzar las cotas que su espectacular ubicación promete.

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