Ostrya Celler Del Ferrer
AtrásOstrya Celler Del Ferrer no es uno de esos restaurantes que se pueda definir con una sola palabra. Ubicado en el Carrer de Joan Prim de Granollers, este establecimiento trasciende la categoría de simple lugar dónde comer para convertirse en una experiencia que fusiona tienda delicatessen, bodega, colmado gourmet y zona de degustación. La clave de su identidad reside en su historia: el local es una antigua herrería familiar fundada en 1939, y esta herencia impregna cada rincón, desde las paredes de piedra recuperadas hasta las herramientas de forja que ahora forman parte de la decoración. Es un homenaje a tres generaciones de "ferrers" (herreros), donde el fuego que antes moldeaba el hierro ahora se utiliza para transformar alimentos de alta calidad.
El alma del proyecto es Carles Font, tercera generación de la familia, quien junto a su mujer Ana Jordana ha reinventado el espacio. Este factor personal es, sin duda, uno de los puntos más valorados por su clientela. Las reseñas destacan de forma casi unánime la atención excepcional y cercana de Carles, que no solo cocina, sino que asesora, explica cada plato con detalle y consigue que los comensales se sientan como en casa. Un detalle que muchos aprecian es su transparencia a la hora de cantar las sugerencias del día, diciendo el precio de cada una, una práctica poco común que genera confianza.
Una Propuesta Gastronómica Basada en el Producto
La filosofía de Ostrya Celler Del Ferrer se centra en la excelencia del producto. Se posicionan como un referente en ostras, concretamente las de la prestigiosa marca Maison Gillardeau, a menudo descritas como el "Rolls Royce" de las ostras. Este es un reclamo claro para los amantes del marisco, que encuentran aquí un producto fresco y de calidad garantizada. Pero la carta va mucho más allá, ofreciendo un equilibrio entre la tradición y la creatividad.
Entre sus platos más originales y celebrados se encuentran creaciones como el tartar de longaniza de la casa o el "tombet" mallorquín con sobrasada de "porc negre". Estas propuestas demuestran una voluntad de sorprender y ofrecer sabores distintos. Al mismo tiempo, el menú respeta la cocina clásica con elaboraciones como los canelones tradicionales, la morcilla de Burgos o los pies de cerdo. Esta dualidad permite que tanto los paladares más aventureros como los que buscan sabores reconocibles encuentren su sitio. La calidad de la materia prima, desde los embutidos de Campdevànol hasta los quesos selectos, es una constante.
Un Ambiente Único y Polivalente
El concepto híbrido de tienda-restaurante crea una atmósfera especial. Comer rodeado de estanterías repletas de vinos, conservas gourmet, embutidos y otros productos delicatessen convierte la visita en una inmersión en la gastronomía. El local es acogedor y versátil, funcionando como cafetería, panadería y bar, además de su faceta de restaurante para comidas y cenas. Ofrecen un menú de mediodía entre semana con dos fórmulas de precio, una con un plato y otra con dos, adaptándose a diferentes necesidades y presupuestos.
Aspectos a Considerar: Los Puntos Débiles
A pesar de su alta valoración general, de 4.5 sobre 5, existen ciertas críticas recurrentes que un potencial cliente debería conocer. El punto más controvertido parece ser un clásico de las tapas españolas: las patatas bravas. Varias opiniones coinciden en señalar que este plato no está a la altura del resto de la oferta. Se mencionan problemas como una cocción insuficiente de la patata, dejándola dura, y una salsa que algunos han calificado de insípida. Incluso se comenta que la ración, llamada "patata al platillo", consiste literalmente en una sola patata, lo que puede resultar decepcionante para quienes esperan una ración más convencional.
Otro aspecto es el precio. Si bien el local se enmarca en un nivel de precio moderado (marcado con €€), algunos clientes lo perciben como "algo alto". Esta percepción está justificada por la alta calidad de los productos y el servicio personalizado, pero es importante saber que no es una opción económica. Como bien resume un comensal, es un lugar ideal "si sabes a lo que vas". Por último, aunque muchos platos son excelentes, algunas de las creaciones de la casa, como el plato "pedra de l’encant", han sido descritas por algunos como correctas pero no necesariamente sorprendentes o distintivas.
¿Es Ostrya Celler Del Ferrer para ti?
Este establecimiento es altamente recomendable para un perfil de cliente específico. Es ideal para los amantes de la buena cocina de mercado, aquellos que valoran la calidad del producto por encima de todo y disfrutan de un trato cercano y personal. Es un lugar perfecto para una cena en pareja, una celebración tranquila o para aficionados a la enología que quieran dejarse aconsejar por su cuidada selección de vinos. Su formato de tienda también lo convierte en una parada interesante para comprar productos gourmet de alta calidad.
Sin embargo, podría no ser la mejor elección para quienes buscan grandes raciones a precios bajos o para un tapeo informal centrado en clásicos como las bravas, dado el feedback mixto sobre este plato en particular. La experiencia en Ostrya Celler Del Ferrer es más bien una degustación pausada, un homenaje a la historia familiar y al producto de calidad, con un coste acorde a dicha propuesta de valor.