Restaurante Contamos Contigo
AtrásEn el paisaje gastronómico de Asturias, algunos restaurantes dejan una huella imborrable en la memoria de sus comensales, convirtiéndose en referentes de la tradición y el buen comer. Tal fue el caso del Restaurante Contamos Contigo en Ardisana, un establecimiento que, para pesar de muchos de sus fieles clientes, ha cerrado sus puertas de forma permanente. Este artículo no es una recomendación para visitarlo, sino un homenaje a lo que fue: un bastión de la cocina asturiana más auténtica y generosa.
Ubicado lejos de las rutas más transitadas, llegar a Contamos Contigo era parte de la experiencia. Su localización privilegiada ofrecía un entorno de paz y unas vistas espectaculares del paisaje asturiano desde su amplio y luminoso comedor. Los grandes ventanales no solo inundaban de luz el salón, sino que también enmarcaban la belleza natural de la zona, convirtiendo cada comida en una experiencia visualmente placentera. Clientes habituales lo describían como un "imprescindible", un lugar al que volver año tras año para reencontrarse con sabores genuinos y un trato cercano.
La Esencia de la Comida Casera Asturiana
El principal atractivo de Contamos Contigo residía en su firme apuesta por la comida casera, elaborada con esmero y respeto por el producto. Los platos que salían de su cocina eran un reflejo fiel de la gastronomía del Principado, destacando por su sabor intenso y, sobre todo, por sus raciones extraordinariamente abundantes. No era raro que un plato individual fuera suficiente para dos personas, una generosidad que, combinada con precios muy ajustados, lo convertía en una opción de valor excepcional.
El menú del día, incluso en fines de semana, mantenía precios muy competitivos, ofreciendo una calidad que superaba con creces las expectativas. Esta combinación de calidad, cantidad y precio asequible consolidó su reputación como uno de los restaurantes económicos más recomendables de la comarca.
Platos que Dejaron Huella
La carta de Contamos Contigo era un compendio de los grandes éxitos de la cocina de la región. Varios de sus platos alcanzaron un estatus casi legendario entre su clientela:
- La Fabada Asturiana: Considerada por muchos como inigualable. El secreto, según algunos comensales, podría estar en el "pantruque" que le añadían, un detalle que le confería una textura y un sabor únicos. Era el plato estrella para quienes buscaban la auténtica fabada asturiana.
- Cabrito: Una de sus especialidades más aclamadas. Proveniente de su propia ganadería, lo preparaban de dos maneras: al horno o en salsa. Ambas versiones eran descritas como espectaculares, tiernas y llenas de sabor, un verdadero lujo para los amantes de la buena carne.
- Verdinas con Marisco y Pote Asturiano: Otros dos pilares de la cocina de cuchara del local. Platos reconfortantes, sabrosos y siempre servidos en cantidades generosas, ideales para entrar en calor y disfrutar de la esencia de Asturias.
- Cachopo: No podía faltar en un restaurante asturiano que se preciara. Cumplía con las expectativas, siendo una opción contundente y sabrosa para los más carnívoros.
- Arroz con Leche: El broche de oro para muchos. Varios clientes lo calificaron sin dudar como "el mejor que habían probado", un postre casero que resumía la filosofía del restaurante: sencillez, tradición y un sabor inolvidable.
Un Ambiente Familiar y un Servicio Impecable
Más allá de la comida, el éxito de Contamos Contigo también se cimentaba en el ambiente y el trato. Era un restaurante "de casa", un lugar donde uno se sentía bienvenido y cuidado. El servicio, a cargo de personal atento y amable, era consistentemente elogiado. La limpieza del local, incluidos los baños, era otro punto destacado, demostrando un cuidado por los detalles que completaba una experiencia muy positiva.
El comedor, amplio y cómodo, era perfecto para comidas familiares o de grupos, siempre con el telón de fondo de esas magníficas vistas que invitaban a la sobremesa. Era, en definitiva, un lugar dónde comer bien, sentirse a gusto y disfrutar de una Asturias auténtica.
El Cierre: Un Legado que Perdura en el Recuerdo
La noticia de su cierre permanente es, sin duda, el aspecto más negativo para cualquiera que lea sobre este lugar. El Restaurante Contamos Contigo ya no es una opción para visitar, y su ausencia representa una pérdida significativa para la oferta gastronómica de la zona de Llanes. Las razones de su cierre no son públicas, pero lo que queda es el recuerdo de un establecimiento que supo ganarse el corazón y el paladar de cientos de personas.
Para quienes tuvieron la fortuna de sentarse a su mesa, queda la memoria de sus sabores contundentes y su hospitalidad. Para quienes no, queda la crónica de un restaurante que fue un ejemplo de cómo la cocina asturiana tradicional, cuando se hace con cariño, producto de calidad y generosidad, crea experiencias memorables. Aunque ya no se pueda reservar mesa, el legado de Contamos Contigo perdura como un estándar de lo que un gran restaurante de pueblo debe ser.