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Soy | Restaurant Cala d’Or

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Av. de Bèlgica, 31, 07660 Cala d'Or, Illes Balears, España
Restaurante Restaurante de fusión Restaurante de sushi Restaurante japonés Restaurante tailandés
8.6 (1149 reseñas)

Soy Restaurant en Cala d'Or se ha consolidado como una propuesta de comida asiática de fusión que no deja indiferente. Sin embargo, antes de analizar su oferta gastronómica y las experiencias de sus comensales, es crucial destacar su situación actual: el restaurante se encuentra cerrado, con una reapertura planificada para abril de 2026. Este largo paréntesis genera tanto expectación como interrogantes sobre el futuro de un establecimiento que ha cosechado opiniones muy polarizadas.

Ubicado en la Avinguda de Bèlgica, Soy se presentaba como un rincón que buscaba transportar a sus clientes a Asia a través de una cuidada estética y una carta que mezclaba tradición e innovación. Varios comensales describen el local como "peculiar y estético" o un "lugar acogedor", destacando una atmósfera con "iluminación agradable" y buena música, ideal para una cena romántica o una salida especial con amigos. La decoración, descrita en algunas crónicas como un "escenario rojo hipnótico", buscaba crear un ambiente íntimo y misterioso donde la cocina oriental se convertía en arte contemporáneo. Esta puesta en escena era, para muchos, el preludio perfecto para la experiencia culinaria que estaba por venir.

Una Oferta Gastronómica de Extremos

El menú de Soy es, sin duda, el protagonista de la mayoría de las discusiones. La propuesta de fusión asiática, que combina influencias tailandesas, japonesas y coreanas con productos locales, ha sido tanto su mayor fortaleza como su talón de Aquiles. El plato estrella, y el más comentado, es el sushi. Numerosos clientes lo califican de delicioso, fresco y con una presentación impecable. El "barco de sushi" es una de las opciones más populares para compartir, elogiado por su variedad y calidad en múltiples reseñas.

Pero la creatividad no se detenía ahí. Platos como la ensalada de papaya son recordados por su frescura, su toque picante y una sorprendente salsa de sésamo. La costilla asiática, por su parte, recibía halagos por su textura suave y una salsa agridulce muy particular. Incluso se atrevían con una hamburguesa picante acompañada de kimchi casero, descrita con un sabor "bastante auténtico". Esta originalidad demostraba una cocina ambiciosa que buscaba sorprender al comensal en cada plato.

No obstante, esta misma ambición ha sido el origen de las críticas más feroces. Una reseña particularmente dura califica la experiencia como "lamentable" y un "engaño". En esta crítica se detalla un barco de sushi de 110 euros con combinaciones "sin sentido", un arroz mal cocido y sabores desagradables. Según este cliente, las gyozas parecían congeladas y secas. La justificación del personal, aludiendo a la dificultad de la cocina fusión, no hizo más que empeorar la situación, llevando al cliente a sentenciar: "si no sabes, no ofrezcas SUSHI". Esta opinión, aunque minoritaria en número, es lo suficientemente detallada como para ser un contrapunto importante a los elogios generalizados.

Servicio y Ambiente: Entre la Calidez y el Caos

El servicio en Soy es otro punto de fuerte contraste. Mientras que la mayoría de las opiniones hablan de un "personal muy amable" y una hospitalidad de primer nivel, que hacía la velada aún más especial, otras experiencias son radicalmente opuestas. La misma crítica que destrozó la comida, también calificó el servicio como "LAMENTABLE en mayúsculas", citando una espera de 20 minutos para recibir las bebidas con el local prácticamente vacío. Esta inconsistencia sugiere que la experiencia del cliente podía variar drásticamente dependiendo de la noche o del personal de turno.

En cuanto al ambiente, además de la decoración, un detalle curioso y recurrente es la mención de dos loros en un bar contiguo. Para algunos, era un elemento exótico y peculiar, pero para otros, una distracción que restaba protagonismo a la experiencia gastronómica del restaurante, captando demasiada atención. Es uno de esos pequeños detalles que muestra cómo cada cliente percibe el entorno de una manera única.

La Experiencia Completa: Cócteles y Precios

Un área donde Soy parece haber logrado un consenso casi unánime es en su coctelería. Los cócteles son descritos como "una auténtica maravilla" y "simplemente perfectos". La creatividad de la cocina se extendía a la barra, ofreciendo bebidas con un toque asiático que complementaban a la perfección los sabores de la comida. Para muchos, disfrutar de uno de sus cócteles en el restaurante con terraza era una parte fundamental de la visita.

El debate sobre la relación calidad-precio es más complejo. Clientes satisfechos afirman que la comida era "exquisita" y el precio justo para la calidad ofrecida. De hecho, un comensal repitió la visita cuatro veces en una estancia de nueve días, un testimonio elocuente de su satisfacción. Sin embargo, otras voces, especialmente en plataformas externas, consideran el lugar "caro", mencionando precios elevados para bebidas como la cerveza o el tener que pagar un extra por añadir fideos a un plato principal. Este factor posiciona a Soy en un segmento de precio medio-alto (nivel 2 según los datos), donde las expectativas de ejecución y servicio son, lógicamente, más exigentes.

Veredicto de un Futuro Incierto

Soy | Restaurant Cala d'Or se perfila como un establecimiento de dualidades. Por un lado, una propuesta valiente y creativa que, cuando acertaba, ofrecía una de las mejores experiencias de comida asiática de la zona. Su sushi, sus platos fusión y sus excelentes cócteles crearon una base de clientes leales y entusiastas. Por otro lado, la inconsistencia en la ejecución de algunos platos y en la calidad del servicio generó críticas devastadoras que no pueden ser ignoradas.

Su cierre prolongado hasta 2026 añade una capa de misterio. ¿Será un simple descanso, una reestructuración profunda o una reinvención total? Solo el tiempo lo dirá. Para los comensales que buscan dónde cenar en Cala d'Or y se sienten atraídos por la cocina asiática innovadora, la reapertura de Soy es una fecha a marcar en el calendario. Será la oportunidad de comprobar si el restaurante ha aprendido de sus errores y puede ofrecer de manera consistente la brillantez que tantos clientes aseguran haber encontrado tras sus puertas.

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