Inicio / Restaurantes / Arrocería Santander Veinte
Arrocería Santander Veinte

Arrocería Santander Veinte

Atrás
C. Bajada del Caleruco, 73, 39012 Santander, Cantabria, España
Arrocería Restaurante
7.8 (1182 reseñas)

Arrocería Santander Veinte se presenta como un restaurante especializado en uno de los platos más emblemáticos de la comida española: el arroz. Ubicado en la Calle Bajada del Caleruco, ligeramente apartado del bullicio del centro de Santander, este establecimiento ha generado una conversación diversa entre sus comensales, dibujando un panorama de altas satisfacciones y algunas decepciones notables. Su propuesta se centra en los arroces al estilo alicantino, con una carta que promete variedad y sabor, complementada con otros platos y un servicio que busca destacar.

La especialidad de la casa: Arroces con carácter

El principal atractivo y la razón por la que muchos clientes se acercan a este local es, sin duda, su amplia oferta de arroces. La carta exhibe una notable diversidad, desde opciones secas en paella hasta creaciones melosas. Entre los más mencionados por los clientes satisfechos se encuentran el arroz del "señoret", el arroz negro con gambones, el de carrilleras y la fideuá de pollo. Estos comensales destacan no solo el buen sabor, sino también la generosidad de las raciones, asegurando una experiencia más que satisfactoria. La variedad es un punto fuerte, con propuestas como el arroz caldoso de rabo de toro, el de pato con setas y gorgonzola, o el de secreto con garbanzos, que demuestran una intención de ir más allá de la clásica paella de marisco. Además, el servicio de entrega a domicilio es un valor añadido que ha recibido elogios por su puntualidad y por mantener la calidad de la comida, convirtiéndose en una opción cómoda para disfrutar en casa.

Más allá del arroz: Entrantes y ambiente

Aunque el arroz es el protagonista, la experiencia en Santander Veinte no se limita a él. Las rabas de peludín, un clásico local, son consistentemente bien valoradas, al igual que ensaladas bien elaboradas y postres caseros como un tiramisú que algunos califican de "alucinante". El local, descrito como acogedor y con una decoración ecléctica y de buen gusto, crea un ambiente agradable para disfrutar de una comida. Varios clientes han destacado la amabilidad y atención del personal, mencionando incluso a un camarero, Jota, por su excelente trato, un detalle que marca la diferencia en la experiencia del cliente. El restaurante también ofrece opciones sin gluten en todos sus arroces, una consideración importante para personas con celiaquía.

Puntos de fricción: Cuando la experiencia no cumple las expectativas

A pesar de las numerosas críticas positivas, la calificación general del establecimiento refleja que no todas las visitas son perfectas. El punto más conflictivo parece ser la inconsistencia, tanto en la calidad de la comida como en la claridad de sus políticas de menú. Varios comensales han expresado su decepción con arroces que, en su opinión, carecían de sabor. Un caso específico mencionado es el arroz de rabo de toro, que un cliente describió como completamente insípido y sin sal, una crítica severa para un restaurante de arroces.

Otro foco de descontento significativo es la gestión y comunicación de su menú del día o "menú arrocero". Las reglas, como la obligación de pedir un máximo de dos tipos de arroz por mesa y que todos los comensales compartan el mismo entrante, no parecen estar claramente indicadas en la carta. Esto ha llevado a malentendidos y a que algunos clientes se sientan engañados, percibiendo estas normas como una estrategia para abaratar costes a expensas de la flexibilidad del cliente. Las quejas se extienden a detalles como el tamaño de los entrantes, considerados "diminutos" para compartir, o el hecho de tener que solicitar el pan que teóricamente está incluido en el menú. Para quienes buscan dónde comer en Santander sin sorpresas, estos detalles pueden ser determinantes.

Detalles que marcan la diferencia

Existen otros aspectos menores que, sumados, pueden afectar la percepción general. Por ejemplo, aunque se agradece la oferta de platos sin gluten, la sustitución del pan por simples "crackers de sarraceno" ha sido una decepción para algunos clientes celíacos que esperaban una alternativa más elaborada. Asimismo, la estética de la barra ha sido descrita como "fea" por un cliente, un detalle que contrasta con la decoración generalmente elogiada del resto del comedor. Estos elementos, aunque no son centrales, contribuyen a una experiencia global que para algunos no justifica el precio, que ronda los 20-25€ por persona en el menú arrocero.

¿Vale la pena reservar restaurante en Arrocería Santander Veinte?

Arrocería Santander Veinte es un lugar con un potencial evidente. Cuando aciertan, ofrecen arroces sabrosos, raciones abundantes y un servicio cercano en un entorno agradable. Su servicio a domicilio es una opción fiable y cómoda. Sin embargo, los potenciales clientes deben ser conscientes de las posibles inconsistencias en el sabor y, sobre todo, de las estrictas y, a veces, confusas normas de su menú arrocero. Para evitar una experiencia frustrante, es muy recomendable preguntar y aclarar todas las condiciones del menú antes de ordenar. Para quienes planean cenar en Santander y son amantes del arroz, puede ser una excelente elección, siempre que se vaya con la información adecuada para gestionar las expectativas.

Otros negocios que podrían interesarte

Ver Todos