FORN de Sant Joan
AtrásFORN de Sant Joan fue durante años un nombre de referencia en la escena gastronomía de Palma. Ubicado en un edificio del siglo XIV que antiguamente albergó una panadería en el emblemático barrio de La Lonja, este restaurante supo combinar la historia de sus muros con una propuesta culinaria moderna y atrevida. A pesar de haber acumulado una valoración excepcional de 4.5 estrellas basada en más de 1700 opiniones y de ser un favorito tanto para locales como para visitantes, el establecimiento ha cerrado sus puertas de forma permanente, dejando un recuerdo imborrable en quienes tuvieron la oportunidad de visitarlo.
Una Propuesta Culinaria Aplaudida
El éxito de FORN de Sant Joan residía en su oferta de cocina fusión mediterránea y tapas innovadoras. La carta era un reflejo de creatividad y respeto por el producto de calidad. Los comensales elogiaban constantemente la originalidad y el sabor de sus platos, destacando creaciones que se convirtieron en insignia de la casa. Entre los más aclamados se encontraban los "Buñuelos de pato con salsa japonesa de trufa y trompetas de la muerte", el "Brioche de steak tartar con trufa y foie" y un memorable "cornete de ceviche".
Los clientes recordarán también la calidad de sus ostras, consideradas por algunos como las mejores de Mallorca, y principales como el cordero cocinado a baja temperatura durante siete horas, que se deshacía en la boca. La sección de postres no se quedaba atrás, con opciones como la torrija, de presentación impecable, y los originales "Fresones rellenos de crema catalana", que sorprendían y deleitaban a partes iguales. Era, en definitiva, un menú diseñado para ofrecer una experiencia completa y memorable.
El Servicio y el Ambiente: Claves de su Éxito
Más allá de la comida, un factor diferencial era la atmósfera y el trato recibido. El restaurante se distribuía en varios ambientes distintos, incluyendo una "Sala Principal" donde antiguamente se amasaba el pan, y otros espacios más íntimos, permitiendo adaptar la experiencia a una cena romántica o a una reunión más informal. Sin embargo, el verdadero protagonista era el equipo humano. Las reseñas destacan repetidamente la profesionalidad y cercanía del personal, mencionando a miembros como Iván, Josue, Gabriel y Julián, cuyo servicio impecable elevaba la experiencia de cenar allí. Su capacidad para guiar al comensal a través de la carta y hacer recomendaciones acertadas era un valor añadido que fidelizó a muchos clientes.
Aspectos a Considerar y Puntos Débiles
A pesar de la avalancha de críticas positivas, existían algunos puntos que no eran del gusto de todos. Un detalle menor, pero señalado por algún comensal, era la preferencia por un pan tradicional en lugar del pan con tomate que se ofrecía. La carta de vinos, aunque descrita como bien trabajada y con buenas referencias mallorquinas, no era especialmente extensa, lo que podía limitar a los aficionados más exigentes. Un aspecto objetivo y relevante es que el local no contaba con acceso adaptado para sillas de ruedas, una barrera de accesibilidad importante. Finalmente, aunque los precios se consideraban razonables para la alta calidad ofrecida, es evidente que no era una opción económica, sino un lugar para ocasiones especiales o para quienes buscan donde comer a un nivel superior.
Cierre y Legado a Través de Forn Projects
El cierre definitivo de FORN de Sant Joan marca el fin de una era para este icónico establecimiento. Sin embargo, su espíritu y filosofía culinaria no han desaparecido. El restaurante era la piedra angular de Forn Projects, un grupo gastronómico familiar fundado por Joan Baqués en 1992 y continuado por sus hijos, Carlos y Christian Baqués. Este grupo gestiona otros locales de gran éxito en Palma, cada uno con su propia identidad pero compartiendo el mismo compromiso con la calidad y la innovación.
Para aquellos que deseen experimentar una propuesta similar, el legado de FORN de Sant Joan continúa vivo en sus restaurantes hermanos:
- KOA: Un concepto que va más allá de un grill, ofreciendo carnes premium y pescados frescos a la brasa.
- OMBU: Con dos locales en Palma, se centra en tapas creativas que fusionan sabores del mundo en un ambiente inspirado en la comida callejera.
- La Caña: Transporta la esencia desenfadada de un chiringuito a la ciudad, con una carta pensada para compartir.
Aunque la puerta del Carrer de Sant Joan, 4, ya no se abra, la influencia de este gran restaurante perdura en la escena culinaria de Palma a través de los otros proyectos del grupo, que siguen siendo una excelente opción para quienes buscan comer o cenar con un sello de calidad garantizado.