Mas Que Sabor
AtrásEn el panorama de la gastronomía local, algunos establecimientos dejan una huella imborrable incluso después de haber cerrado sus puertas. Es el caso de Mas Que Sabor, un restaurante que operó en la Avenida de la Paz, 92, en Jacarilla, y que, a pesar de su cierre permanente, sigue vivo en el recuerdo de quienes lo visitaron. Su legado es una combinación de excelente comida, un trato excepcionalmente cercano y una atmósfera que superaba con creces las apariencias iniciales del local.
Quienes buscaban dónde comer en la zona y se aventuraban a entrar en Mas Que Sabor, a menudo se encontraban con una experiencia que desafiaba las primeras impresiones. Varios testimonios de antiguos clientes coinciden en un punto crucial: el exterior o la decoración del establecimiento no eran su principal atractivo. De hecho, algunos lo describen como un local que parecía necesitar una reforma. Sin embargo, este detalle se convertía rápidamente en una anécdota sin importancia una vez que comenzaba el servicio. Este contraste entre la estética del local y la altísima calidad de la experiencia es, quizás, lo que lo hacía tan especial. Demostraba que la esencia de un buen restaurante no reside en el lujo de sus instalaciones, sino en el corazón que se pone en la cocina y en el trato al comensal.
Una Atención que Marcaba la Diferencia
El servicio en Mas Que Sabor era, según múltiples opiniones, su pilar fundamental. Los comensales no solo se sentían atendidos, sino genuinamente bienvenidos. El propietario, un hombre llamado Cedric, es mencionado repetidamente como una figura clave en esta acogida. Descrito como un encanto y una persona simpática, su implicación iba más allá de la simple gestión; se preocupaba activamente por la satisfacción de sus clientes, conversaba con ellos y conseguía sacarles una sonrisa. Este trato cercano y cortés, extendido a todo el personal, creaba un ambiente familiar y agradable que invitaba a relajarse y disfrutar. Era el tipo de lugar donde el servicio rápido no sacrificaba la cortesía, y donde cada cliente sentía que su presencia era valorada, un factor determinante para quienes buscan una experiencia culinaria completa.
La Propuesta Gastronómica: Sabor y Presentación
La cocina de Mas Que Sabor era el complemento perfecto para su excelente servicio. Con una valoración general muy alta, la comida es descrita como espectacular, inmejorable y riquísima. No se trataba solo de buen sabor, sino también de una presentación cuidada, un detalle que demuestra profesionalidad y pasión por el oficio. Entre los platos que quedaron en la memoria de sus clientes se encuentran elaboraciones que apuntan a una cocina honesta y llena de sabor.
- Entrantes y Platos Principales: La ensaladilla rusa, un clásico de la gastronomía española, era magnífica, sugiriendo una base de comida casera bien ejecutada. El pollo a la naranja es calificado como un auténtico manjar, un plato que requiere un equilibrio perfecto entre dulce y ácido. Para los amantes de la carne, la hamburguesa Black Angus era una opción muy recomendada, descrita como deliciosa y memorable.
- Postres: La tarta de la abuela, otro postre tradicional, ponía el broche de oro a la comida, consolidando esa sensación de estar disfrutando de una cocina hecha con cariño.
Esta selección de platos sugiere que el menú combinaba con acierto recetas tradicionales con toques más internacionales, ofreciendo opciones para diversos gustos. La relación calidad-precio era otro de sus puntos fuertes, permitiendo a los comensales cenar o comer muy bien sin que el coste fuera excesivo. Esto lo convertía en una opción ideal tanto para una visita ocasional como para convertirse en un lugar de referencia.
Los Pequeños Detalles que Suman
Más allá de los platos principales y el servicio, eran los pequeños detalles los que redondeaban la experiencia en Mas Que Sabor. Un punto recurrente en las alabanzas era la cerveza fría, servida en jarras heladas. En una región como Alicante, este gesto es especialmente agradecido y denota un conocimiento profundo de lo que el cliente valora. Contar con una terraza y un local amplio también eran ventajas significativas, ofreciendo versatilidad para diferentes tipos de reuniones, ya fuera para tomar unas cañas o para una cena más formal. Incluso detalles curiosos, como una fotografía publicitaria de la cerveza Kwaremont, vinculada al ciclismo, añadían un toque de personalidad único al local, sorprendiendo gratamente a los aficionados a este deporte.
El Veredicto Final: Un Legado a Pesar de las Apariencias
El principal aspecto negativo, si se puede considerar como tal, era la apariencia del local. Como mencionaron varios clientes, era un establecimiento que "estaba a reformar" o que "no estaba muy bonito". Esta sinceridad en las opiniones resalta aún más el mérito del restaurante. En un mundo donde la imagen a menudo lo es todo, Mas Que Sabor demostró que la excelencia en la comida y un trato humano y cercano pueden eclipsar cualquier deficiencia estética. Los clientes recomendaban no dejarse llevar por la fachada, asegurando que la recompensa al entrar era inmensa.
Hoy, Mas Que Sabor ya no admite reservas ni sirve sus aclamados platos. Su estado de "cerrado permanentemente" deja un vacío para aquellos que lo consideraban uno de los mejores restaurantes de la zona. Sin embargo, su historia es un recordatorio valioso para el sector de la hostelería: la calidad, el sabor auténtico y, sobre todo, un servicio que te hace sentir como en casa, son los ingredientes que construyen una reputación sólida y un recuerdo perdurable. Aunque ya no es una opción para salir a cenar en Jacarilla, el eco de su éxito, basado en la satisfacción de sus clientes, sigue presente.