Despreciados
AtrásUbicado en las instalaciones del hotel INNSiDE by Meliá Tenerife, en la emblemática Calle el Pilar número 3, Despreciados irrumpió en la escena gastronómica de Santa Cruz de Tenerife con una propuesta que buscaba redefinir la comida mexicana. Lejos de ser una taquería tradicional, este establecimiento se posicionó desde su apertura como un restaurante de alta cocina, fusionando recetas y técnicas latinoamericanas con productos de proximidad canarios. Bajo la asesoría gastronómica del chef Víctor Álvarez, formado en cocinas de prestigio como la de Martín Berasategui, Despreciados prometía una experiencia sofisticada y memorable. Sin embargo, es fundamental señalar a cualquier potencial comensal que, a pesar de su alta valoración y prometedor comienzo, la información disponible indica que el restaurante se encuentra permanentemente cerrado.
Una atmósfera de diseño y exclusividad
Uno de los puntos más elogiados de Despreciados fue, sin duda, su ambiente. El diseño del local fue concebido para crear una atmósfera envolvente y elegante, ideal para una velada especial. Los comensales destacaban una decoración preciosa, donde una espectacular colección de "Katrinas" se convertía en protagonista, aportando un toque artístico y cultural muy distintivo. El montaje y la adecuada separación de las mesas, junto a un mobiliario cómodo y una cuidada selección de vajilla, cristalería y cubertería, contribuían a una sensación de confort y exclusividad. La intención era clara: ofrecer una experiencia que fuera más allá del plato, donde la luz, la música y los aromas jugaran un papel fundamental. Este enfoque lo convertía en uno de los restaurantes con encanto más notables para cenar en Santa Cruz.
La Propuesta Gastronómica: Entre la Aclamación y la Crítica
La carta de Despreciados era un reflejo de su ambición, una reinterpretación de la cocina latina con carácter y elegancia. La mayoría de las opiniones aplaudían la originalidad y la calidad de sus platos. Entre las creaciones más celebradas se encontraban:
- Entrantes y Antojitos: El "shot" o chupito de ostra y michelada, el puerro a la brasa (tatemado) con queso canario, y el tiradito de pez limón eran consistentemente mencionados por su sabor único y excelente preparación. El guacamole casero con pico de gallo también recibía elogios por su frescura y calidad.
- Platos Principales: La costilla de ternera a baja temperatura ("short rib") era descrita como espectacular por su terneza. Otros platos como la lubina a la brasa con mole verde y chocolate blanco demostraban la creatividad de la cocina fusión del lugar.
- Postres: Los postres no se quedaban atrás, con menciones especiales para los churros con chocolate y una original propuesta de millo en diferentes texturas.
No obstante, la experiencia no fue uniformemente perfecta para todos. Una crítica detallada señala inconsistencias importantes que contrastan con la tónica general. Este cliente reportó un tiradito de salmón con un olor extraño y falto de sabor, unas empanadas de carnitas con la masa poco hecha y un relleno insípido, y unos tacos de costilla cuya carne, aunque tierna, estaba excesivamente especiada, opacando el sabor principal, además de considerar la ración pequeña para su precio. Esta opinión, aunque minoritaria, es crucial, ya que apunta a que en un restaurante de este nivel de precios, la consistencia es clave y cualquier fallo se magnifica.
Servicio y Bebidas: La Atención al Detalle
Un aspecto en el que Despreciados parecía no fallar era el servicio. Las reseñas coinciden en calificar al personal como amable, atento y muy profesional. Se destaca el conocimiento que el equipo de sala, liderado por Silvia Aguilera, tenía sobre cada plato, explicando las elaboraciones y ayudando al comensal a navegar una carta compleja. Incluso la reseña más crítica salvaba el servicio como lo mejor de la noche. En cuanto a las bebidas, la propuesta estaba a la altura de la comida. La coctelería de autor ofrecía excelentes margaritas, mientras que la vinoteca, gestionada por el sumiller Daniel Monroy, contaba con más de 100 referencias (algunas fuentes mencionan hasta 300) que permitían un maridaje perfecto para distintos gustos y presupuestos. La oferta se completaba con una selección de más de 200 destilados premium y un café de calidad como el de Lavazza.
Veredicto Final de una Trayectoria Corta pero Intensa
Despreciados fue un proyecto ambicioso que logró generar un gran impacto en poco tiempo, consiguiendo incluso una recomendación en la Guía Repsol 2025. Su concepto de alta cocina mexicana, su espectacular interiorismo y un servicio casi impecable le granjearon una excelente reputación y una valoración media de 4.8 sobre 5. Se posicionó como un lugar ideal para quienes buscaban dónde comer algo diferente y sofisticado en Tenerife. Sin embargo, las críticas sobre la irregularidad en algunos de sus platos y su elevado coste generaban expectativas que no siempre se cumplían al cien por cien. Su cierre definitivo deja un hueco en el panorama de la restauración de la ciudad, sirviendo como recuerdo de una propuesta gastronómica que, aunque brillante por momentos, no logró consolidarse a largo plazo.