Restaurante El Mesonín de Tere
AtrásEl Restaurante El Mesonín de Tere, situado en Soto del Barco, se ha consolidado como una parada casi obligatoria para quienes buscan la esencia de la cocina tradicional asturiana. Su fama no se basa en técnicas culinarias vanguardistas ni en una decoración sofisticada, sino en algo mucho más directo y apreciado: platos abundantes de comida casera, servidos con rapidez y amabilidad, a un precio que muchos consideran imbatible. La experiencia en este establecimiento es un reflejo fiel de la cultura gastronómica del Principado, donde la generosidad en la mesa es un pilar fundamental.
La propuesta del local gira en torno a sus menús, que varían en precio y oferta dependiendo de si se visita en un día laborable o durante el fin de semana. Entre semana, se ofrece un menú del día por aproximadamente 15€, una opción que atrae a una clientela diversa, desde trabajadores locales hasta viajeros que hacen una parada estratégica. Los fines de semana y festivos, el precio asciende a unos 25€, ampliando la variedad de platos a elegir, muchos de ellos representativos de la gastronomía regional más auténtica.
Una oferta gastronómica basada en la abundancia y el sabor
La carta de presentación de El Mesonín de Tere es, sin duda, la contundencia de sus raciones. Es una característica mencionada de forma recurrente por sus comensales, muchos de los cuales comentan con humor la necesidad de llevarse la comida sobrante en recipientes. Este hecho, lejos de ser una crítica, se ha convertido en una de sus señas de identidad, garantizando que nadie se quede con hambre y ofreciendo una excelente relación cantidad-precio.
Los platos estrella de la cocina asturiana
Al adentrarse en la oferta del menú, es fácil encontrar los grandes clásicos que definen a los restaurantes asturianos. La fabada asturiana es uno de los primeros platos más solicitados, descrita como sabrosa, contundente y con un compango de calidad, capaz de ser un plato único por sí misma. Otro de los protagonistas indiscutibles es el cachopo, generalmente de ternera y relleno de jamón y queso, que se sirve acompañado de patatas caseras y pimientos. Los clientes destacan su buen tamaño, incluso para ser un plato de menú, y la ternura de la carne.
Más allá de estos dos iconos, el menú ofrece una notable variedad de opciones que permiten un recorrido por distintos sabores de la región:
- Pote asturiano: Otro plato de cuchara robusto y tradicional.
- Pastel de cabracho: Una opción más ligera pero llena de sabor a mar.
- Pitu de caleya: Pollo de corral guisado lentamente, un manjar difícil de encontrar en menús diarios.
- Cabritu y cordero: Asados o guisados, elogiados por su carne tierna y sabrosa.
- Plato de aldea: Una combinación de picadillo, adobo y otros productos de la matanza que evoca los sabores más rurales.
- Lasaña y croquetas caseras: Platos que, aunque no son exclusivamente asturianos, reciben excelentes críticas por su elaboración casera y sabor.
Postres caseros para rematar la faena
La sección de postres sigue la misma línea de generosidad y elaboración tradicional. Las fresas con requesón son especialmente recomendadas por su calidad, así como las natillas de turrón, que sorprenden por su textura y sabor intenso. El arroz con leche, a menudo con su característica capa de azúcar quemado, es otro de los finales dulces más celebrados. Sin embargo, en un mar de valoraciones positivas, la tarta de queso ha sido señalada por algunos clientes como el punto menos destacable, describiendo una textura más cercana a un pudin que no cumplió con sus expectativas.
El servicio y el ambiente: claves de la experiencia
A pesar del elevado volumen de trabajo y de que el local suele estar completamente lleno, el servicio es descrito de manera consistente como rápido, eficiente y muy amable. El personal gestiona las mesas y las comandas con una organización notable, lo que contribuye a una experiencia positiva incluso en momentos de máxima afluencia. Esta eficiencia es especialmente valiosa para quienes buscan donde comer bien y barato sin tener que soportar largas esperas. Su ubicación, a pocos minutos de la autovía y del aeropuerto de Asturias, lo convierte en un punto estratégico tanto para iniciar como para finalizar un viaje a la región.
Aspectos a tener en cuenta antes de visitar
Para disfrutar plenamente de la experiencia en El Mesonín de Tere, es fundamental tener en cuenta ciertos aspectos prácticos. El primero y más importante es la necesidad de reservar con antelación. Dada su popularidad, es prácticamente imposible conseguir una mesa sin reserva, especialmente durante los fines de semana. Intentar acudir de forma improvisada suele acabar en decepción.
Otro punto crucial es su horario de apertura. El restaurante se enfoca exclusivamente en el servicio de comidas, abriendo desde primera hora de la mañana para desayunos pero cerrando sus puertas a las 18:00 horas. No ofrecen servicio de cenas, una información vital para planificar la visita. Además, el establecimiento permanece cerrado los lunes y martes, por lo que la planificación semanal también es importante.
Finalmente, los comensales deben ir preparados para la magnitud de los platos. Aquellos con un apetito más moderado podrían considerar compartir algunos platos, como sugieren algunas reseñas, para poder probar una mayor variedad sin sentirse abrumados por la cantidad.