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Restaurante El Diablo

Restaurante El Diablo

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Montaña del Fuego, Carretera general Yaiza-Tinajo s/n, 35570, Diseminado Islote Hilario, 1, 35560 Tinajo, Las Palmas, España
Restaurante
8 (3056 reseñas)

El Restaurante El Diablo ofrece una propuesta que va más allá de la simple alimentación; se presenta como una experiencia gastronómica integral, cuya principal atracción reside en su método de cocción único en el mundo: utiliza el calor geotérmico que emana directamente de un volcán. Situado en el Islote de Hilario, en el corazón del Parque Nacional de Timanfaya, este establecimiento no es solo uno de los restaurantes en Lanzarote más singulares, sino una parada casi obligatoria para quienes visitan las Montañas del Fuego.

Una Cocina Forjada en las Entrañas de la Tierra

El concepto central y el mayor reclamo de El Diablo es su impresionante barbacoa natural. No se trata de una parrilla convencional. Es un gran pozo de nueve metros de profundidad excavado en la roca volcánica, del que emana un calor constante de entre 450 y 500 grados Celsius. Sobre esta abertura, una robusta parrilla de hierro fundido sirve como superficie de cocción. Este ingenioso sistema, concebido en 1970 por el genio local César Manrique junto a Eduardo Cáceres y Jesús Soto, permite asar alimentos de una manera completamente natural, sin necesidad de carbón ni electricidad.

La oferta de carnes a la brasa es, lógicamente, la protagonista. El plato estrella, y el más solicitado por los comensales, es el medio pollo cocinado al calor del volcán. Las reseñas coinciden en describirlo como excepcionalmente jugoso y tierno, con un sabor particular que solo este método puede conferir. Junto al pollo, la carta ofrece otras opciones como el entrecot, las brochetas de cerdo y pollo, y el chorizo parrillero, todos preparados sobre el mismo calor telúrico. Para quienes buscan probar la comida típica canaria, no faltan las clásicas papas arrugadas con sus mojos o las croquetas caseras, que sirven como un excelente acompañamiento o entrante.

Más Allá de la Parrilla: Un Festín para los Sentidos

Aunque la comida es el acto principal, la experiencia en El Diablo se complementa con otros elementos igualmente notables. El diseño arquitectónico del restaurante es una obra de arte en sí misma. Siguiendo el estilo característico de Manrique, el edificio circular cuenta con enormes ventanales panorámicos que ofrecen vistas ininterrumpidas del sobrecogedor paisaje volcánico de Timanfaya. Comer aquí es como estar suspendido sobre un mar de lava petrificada, con cráteres y el océano Atlántico dibujándose en el horizonte, convirtiéndolo en un restaurante con vistas sin parangón.

Los postres también han sido diseñados para sorprender. El más destacado es el “Volcán de Lanzarote”, una creación de chocolate que emula una erupción y es descrito por los visitantes como espectacular. Otra opción muy recomendada es el bienmesabe con helado de gofio, un postre que fusiona sabores tradicionales canarios. El servicio, según múltiples opiniones, es otro punto fuerte. El personal es calificado como rápido, amable y muy atento, contribuyendo a que la experiencia global sea memorable.

Aspectos Prácticos y Costes a Considerar

Visitar El Diablo implica una planificación y un desembolso que es importante conocer de antemano. El principal factor a tener en cuenta es que el restaurante se encuentra dentro del Parque Nacional de Timanfaya, y para acceder a él es obligatorio pagar la entrada al parque. La tarifa general para un adulto no residente ronda los 20 euros, lo que incrementa significativamente el coste total de la comida. Es fundamental entender que no se paga solo por la comida, sino por el conjunto de la experiencia que incluye el acceso al parque, las demostraciones geotérmicas y la ruta en autobús por los volcanes.

En cuanto a los precios de la carta, son considerados por muchos visitantes como algo elevados en comparación con otros establecimientos de la isla, un sobrecoste que se justifica por la ubicación y la exclusividad del método de cocina. Por ejemplo, el medio pollo volcánico tiene un precio de 14€, mientras que una brocheta de cherne y langostinos asciende a 18,50€.

Logística de la Visita

Otro aspecto crucial es la organización de la visita. El restaurante opera con un horario limitado, exclusivamente para almuerzos, abriendo sus puertas de 12:00 a 16:00 horas todos los días. Es importante destacar que, a pesar de lo que alguna información pueda sugerir, no es posible reservar restaurante. El sistema es de llegada y asignación de mesa por orden. A pesar de esto, muchos comensales reportan tiempos de espera cortos o nulos para sentarse, incluso en temporada alta. Sin embargo, se debe prever que puede haber colas de vehículos para acceder al aparcamiento del Islote de Hilario, especialmente en las horas punta.

Veredicto Final: ¿Merece la Pena la Experiencia?

La respuesta depende en gran medida de las expectativas del visitante. Si lo que se busca es simplemente un lugar para comer, puede que el coste total y la logística no compensen. Sin embargo, si se contempla como una actividad turística completa, una experiencia gastronómica única en el mundo, entonces El Diablo cumple con creces.

Es un lugar ideal para quienes visitan Timanfaya y desean culminar su recorrido con una comida memorable, disfrutando de un entorno natural y arquitectónico excepcional. No es el sitio para un menú del día económico, sino para una ocasión especial que combina turismo, naturaleza y gastronomía. La oportunidad de probar un pollo asado por el calor de un volcán mientras se contempla un paisaje marciano es, para muchos, una vivencia que justifica con creces el precio.

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