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LagOmar, Calle los Loros 2, Nazaret, Lanzarote

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C. los Loros, 2, 35539 Nazaret, Las Palmas, España
Restaurante
8.8 (7 reseñas)

Un Icono Arquitectónico con una Oferta Gastronómica de Contrastes

LagOmar se presenta como uno de esos lugares que definen un destino, un espacio donde la arquitectura se fusiona de manera espectacular con la naturaleza volcánica de Lanzarote. Ubicado en una antigua cantera de rocas en Nazaret, este complejo no es solo uno de los restaurantes más singulares de la isla, sino también un museo, una galería de arte y un bar que rinde homenaje a la visión artística de César Manrique y, principalmente, a la ejecución de Jesús Soto. La leyenda popular lo vincula eternamente al actor Omar Sharif, quien, según se cuenta, se enamoró del lugar, lo compró y lo perdió en una partida de cartas casi de inmediato, un relato que, aunque posiblemente apócrifo, añade una capa de misticismo al ya de por sí mágico entorno. Este contexto es fundamental para entender que visitar LagOmar es mucho más que simplemente salir a cenar; es una inmersión en un pedazo de la historia cultural de la isla.

Ambiente y Experiencia: El Punto Fuerte Indiscutible

El principal atractivo de LagOmar es, sin duda, su entorno. La estructura está excavada en la propia roca, creando un laberinto de cuevas, túneles, terrazas y jardines que parecen sacados de un sueño. Las opiniones de los visitantes coinciden de forma casi unánime en este aspecto: el ambiente es "impresionante" y "mágico". Alberto Muñoz, quien celebró allí un evento familiar, lo califica con un "10", destacando precisamente la atmósfera del lugar. Esta percepción se ve reforzada por la cuidada iluminación a base de LEDs suaves y una selección musical que, según clientes como Carolina A, oscila entre el lo-fi y el house, creando una atmósfera perfecta para una cena romántica o una velada especial. Es, por tanto, un restaurante con encanto donde la experiencia sensorial va más allá del plato. El diseño, que integra elementos naturales como la lava y madera de naufragios, convierte cada rincón en un descubrimiento.

La Propuesta Gastronómica: Entre la Excelencia y la Crítica

La gastronomía en LagOmar genera un abanico de opiniones mucho más diverso. Por un lado, hay clientes que describen la comida como "excelente", en línea con la promesa del restaurante de ofrecer una cocina de vanguardia con predominio del producto local. Su carta muestra platos elaborados como el solomillo con salsa de 5 quesos canarios, pluma ibérica o un interesante surtido de entrantes que fusionan tradición y creatividad, como las croquetas de plátano con chorizo de chacón o el queso de Teguise con mermelada de tomate. Los precios de los platos principales, según menús consultados, se sitúan mayoritariamente entre los 18 y más de 25 euros, posicionándolo en un segmento de precio medio-alto.

Sin embargo, esta visión positiva no es universal. La crítica más contundente proviene de Dean Johnson, quien califica la comida como "cara" en relación con su calidad. Este comentario sugiere que, para algunos comensales, el valor percibido no justifica el desembolso, sintiendo que el precio está más inflado por el espectacular entorno que por la excelencia culinaria. Esta dualidad es un factor clave para potenciales clientes: se debe estar dispuesto a pagar por la experiencia completa, donde el escenario juega un papel tan o más importante que la propia comida típica o de autor.

Servicio al Cliente: Una Experiencia Inconsistente

El servicio es, quizás, el punto más polarizante de LagOmar. Las reseñas muestran un panorama de contradicciones. Por una parte, encontramos testimonios muy positivos, como el de Alberto Muñoz, que destaca que fueron tratados "genial" desde el principio, o el de Chi Ifedili, que simplemente lo resume como "personal agradable". Estas experiencias sugieren un equipo capaz de ofrecer una atención a la altura del lugar, contribuyendo a una velada memorable.

En el extremo opuesto, la misma reseña de Dean Johnson que criticaba la comida, tacha el servicio de "pésimo". Esta fuerte discrepancia indica una posible inconsistencia en la atención al cliente. Un futuro visitante debe ser consciente de que la calidad del servicio puede variar, siendo un factor de riesgo en la planificación de una noche que, por el precio y el prestigio del lugar, debería ser impecable. Esta variabilidad puede depender de la afluencia de público, del personal de turno o de otros factores internos, pero es un aspecto a mejorar para garantizar que la experiencia gastronómica sea consistentemente positiva.

Coctelería y Bar: Un Espacio con Identidad Propia

Más allá del restaurante principal, LagOmar cuenta con el bar "La Cueva", un espacio íntimo y singular que también recibe elogios. Carolina A destaca su experiencia con la coctelería, mencionando la piña colada como la mejor que ha probado jamás y valorando positivamente el poder observar al barman prepararla con esmero en una pequeña barra dentro de la cueva. Este detalle resalta una atención al producto y al espectáculo de la preparación que suma puntos a la experiencia. El bar se perfila como una excelente opción para quienes buscan disfrutar del ambiente único de LagOmar sin necesidad de comprometerse a una cena completa, siendo ideal para tomar unas copas en un entorno verdaderamente especial.

Información Práctica para tu Visita

Para aquellos que decidan visitar este icónico lugar en la Calle los Loros, 2, en Nazaret, es crucial tener en cuenta su horario. El restaurante y bar operan principalmente por la tarde y noche, abriendo de miércoles a domingo desde las 18:00 hasta altas horas de la madrugada (02:00), permaneciendo cerrado los lunes y martes. Es recomendable verificar los horarios actualizados, ya que pueden variar. Dada la popularidad y el aforo limitado, especialmente en el comedor interior, realizar una reserva es una decisión prudente para asegurar un sitio en este demandado establecimiento.

¿Vale la pena?

LagOmar es un lugar que se debe visitar en Lanzarote, aunque sea solo para admirar su arquitectura y sentir su atmósfera. Como restaurante, ofrece una propuesta con luces y sombras. Su punto más fuerte es, sin lugar a dudas, el entorno inigualable que garantiza una velada visualmente espectacular. Sin embargo, los potenciales clientes deben ponderar las críticas mixtas sobre la relación calidad-precio de su comida y la inconsistencia reportada en el servicio. Es el sitio perfecto para una ocasión especial donde el ambiente prime sobre todo lo demás, o para disfrutar de un cóctel en su bar-cueva. La decisión de dónde comer en LagOmar dependerá de las prioridades de cada uno: si se busca una experiencia inolvidable en un lugar de leyenda, asumiendo los posibles altibajos, la visita es casi obligada.

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